HISTORIA

El rugby siempre ha vivido en Moncada,ligado al club UER ahora y PEC antes, que con su creación se introdujo en el municipio. Aunque se practica no se conocía hasta que en el verano de 1969 un grupo de jóvenes crearon el primer equipo del pueblo.

 

LA GESTACIÓN

Todo empezó un verano, caluroso como otros tantos, cuando dos jóvenes decidieron aprovechar las oportunidades que les brindaba el patronato de Educación y Cultura de Moncada. No eran muchas las oportunidades de ocio, pero es cierto que era un tiempo, a finales de los años 60, de crecimiento en todos los ámbitos. La vida cotidiana del pueblo de L´horta se desarrolla normalmente y eran muchos de los jóvenes de los alrededores, los primeros protagonistas de la historia. José Luis Olmos y Ángel Alandes son dos chicos de diecisiete años, vecinos de Alfara del Patriarca, activos, despiertos, y deportistas que decidieron un día asociarse a uno de los clubs deportivos del PEC, con tal de hacerse con un pase de baño sin tener que pagar.

El Patronato, ese año había tenido la idea de dar un pase de baño gratuito a todos los miembros de sus disciplinas deportivas: futbol, atletismo, básquet y natación. Tan buena acogida tuvo la iniciativa que cuando Ángel y Jose Luis se acercaron a las oficinas del PEC no había ni una plaza en ningún deporte. La solución, crear un nuevo equipo, pero…de qué deporte? Los dos conocían el rugby ( Ángel, juega con periocidad en el EPLA) y se encuentran particularmente ligados a su espíritu, diferente de cualquier otro deporte. Barajando esa posibilidad, acuden a hablar con el delegado de deportes del PEC, José Luis Bonet, que por una de las casualidades de la vida es nieto de Baltasar Bonet, presidente de la Federación Valenciana de Rugby. Deciden , que este deporte que tanto les gusta a ellos, atraerá a más gente y así, con el visto bueno de José Luis Bonet y la entusiasta ayuda de su tío, Luis y Ángel deciden crear el equipo de rugby PEC Moncada. Tal como esperaban, no era difícil reunir a un grupo de quince o dieciocho amigos para jugar a un deporte, y si añadimos la novedad que supone el rugby y la atracción extra del baño gratuito, es todavía más fácil. Pronto el grupo es bastante numeroso para formar equipo y podemos decir que en septiembre de 1969, nace el club.

LA PELOTA ENTRA EN JUEGO

Para empezar hacían falta dos cosas: una pelota y un campo. Por lo que respecta a la pelota, el equipo sólo tendrá una que usará tanto que será bautizada como “la Balona”; por lo que respecta a las instalaciones, durante los primeros meses, el equipo entrenará en las instalaciones del PEC, las únicas que había n el pueblo, donde compartían el campo con otros equipos, de manera que se tenían que adaptar a los horarios, hasta de noche. No fue una situación cómoda y las instalaciones no estaban en las mejores condiciones, incluso, cuando llovía, como los vestidores estaban por debajo del nivel del campo caía fango por las ventanas y la escalera. Aún así, los jugadores entrenan tanto como pueden y como de momento lo hacen solos, Luis y Ángel le explican a los otros todo lo que saben de este deporte.

Los entrenamientos continúan y es en ese momento cuando comienzo el espíritu que aún hoy les identifica, el espíritu de hermandad. Crece de manera tan rápida que el PEC, antes de dominar las jugadas, es todo un correcto club de rugby, es decir, un grupo de amigos, respetuosos en el campo y alegres en el tercer tiempo. Poco a poco, van avanzando. Baltasar Bonet, que desde su lugar privilegiado intenta ayudar tanto como puede al joven equipo, en poco tiempo, envía al primer entrenador. El señor Fajardo, no es un entrenador cualquiera, sino una de las figuras emprendedoras del rugby en la capital de Turia; un profesional, que como Bonet, desarrolló su carrera de jugador en la década de los años 30. A su llegada, Fajardo encuentra un grupo de chavales con muchas ganas, pero a los que tiene que formar física y técnicamente. La primera cosa que les enseñó cómo hacer para suavizar su juego rudimentario fue la pasada a la mano. Parece una cosa sencilla, pero no es más que el comienzo. Pronto llegaron las primeras jugadas planeadas, como la llamada “Xé, toma!”, que consistía en correr con la pelota y, en un momento dado, hacer la intención de pasarla con tal de confundir al contrario. Aún así, el equipo continúa trabajando para mejorar su técnica y pasará tiempo antes que dominen jugadas como “Melé abierta” o el “vis en davantera”

DE JOVENES A JUGADORES

La temporada de 1969/70 fue la temporada cero, decidieron no inscribirse en la competiciones oficiales todavía, pero no estuvieron sin jugar ningún partido. De momento, los entrenamientos se trasladan al paseo de la Petxina , en Valencia, al antiguo cauce del río, donde se concentra toda la actividad de este deporte en la ciudad. Es el campo de equipos como el Valencia y el Xé XV. En pocas semanas los entrenamientos del PEC comienzan a tener público; el equipo se da a conocer entre los aficionados de este deporte, además de tener equipaje por la actitud defensiva con la que sale al campo de juego. Algunos fines de semana son una fiesta. Se organizan largas jornadas de partidillos entre todos los equipos de rugby y los jugadores del PEC también se apuntan. Aunque, como no están federados se tienen que incluir entre las filas de otros equipos con tal de jugar. En este campo juega el PEC sus primeros partidos oficiosos y amistosos. El primer de todos, todavía sin ninguna camiseta que los identifique. En el siguiente partido, como muestra del buen acogimiento que ha tenido el equipo, los jugadores visten un equipaje que no es el suyo y sucio de sudor. En un apreciable gesto, los jugadores del Valencia Club de Rugby les han dejado sus camisetas después de haber jugado un partido. Por suerte, pronto el Patronato se hace cargo de la situación y compra el primer equipaje: una camiseta de color azul claro y unos pantalones negros.

Ahora, con equipaje, un balón y un lugar donde entrenar, el PEC Moncada puede considerarse un equipo.

Esta es la historia de nuestro club, UER Montcada